La aspiración de Gerardo Sánchez Zumaya a la gubernatura de San Luis Potosí enfrenta nuevos cuestionamientos tras la publicación de una investigación de Reporte Índigo, que lo identifica como presunto líder del denominado Grupo GESA, señalado en denuncias federales por una supuesta red dedicada al lavado de dinero, fraude fiscal y robo de hidrocarburos de Pemex.
Según el expediente citado por el medio, la organización habría utilizado al menos quince personas físicas, entre familiares y allegados del empresario, para emitir comprobantes fiscales superiores a 15 mil millones de pesos, pese a que, de acuerdo con las denuncias, no contaban con infraestructura industrial ni capacidad económica para justificar esas operaciones. El esquema presuntamente incluía empresas fachada y mecanismos de facturación en distintas capas para dificultar el rastreo de los recursos.
La investigación añade que las operaciones eran canalizadas hacia empresas ubicadas en Nuevo León y Coahuila y posteriormente a compañías registradas en Texas, donde presuntamente concluía la triangulación de recursos por más de mil 100 millones de dólares. Entre las firmas mencionadas aparecen Concordia Chemical LLC, Smart Logistics Commerce LLC, Espada Group LLC y Catros Intech LLC.
Aunque el empresario continúa en la contienda política bajo las siglas del PT, el reportaje vuelve a colocar su nombre en el centro de una polémica que rebasa el ámbito electoral y permanece sujeta a las investigaciones de las autoridades competentes.