La administración del gobernador Ricardo Gallardo Cardona avanza en la preparación del cierre fiscal de 2026 y del presupuesto para el próximo año con el objetivo de conservar la estabilidad de las finanzas públicas y atender las obligaciones del Estado. Entre las prioridades se encuentran los pagos a pensionados, trabajadores y proveedores, así como la continuidad de los programas sociales, las obras y los servicios públicos.
Uno de los indicadores recientes es la evaluación de las agencias calificadoras: en septiembre, PCR Verum elevó la calificación de largo plazo de San Luis Potosí de AA-/M a AA/M, con perspectiva estable, mientras que en octubre HR Ratings pasó su perspectiva de estable a positiva y Fitch Ratings mantuvo la suya en estable. Estos resultados forman parte de las evaluaciones externas sobre la capacidad financiera y el cumplimiento de obligaciones de la entidad.
La planeación también contempla el presupuesto de 2027. De acuerdo con la Secretaría de Finanzas, el proyecto federal considera para San Luis Potosí 63 mil 443.1 millones de pesos en participaciones y aportaciones, es decir, 4 mil 729.3 millones más que lo previsto para 2026, un incremento de 8.05 por ciento. Se trata de recursos proyectados en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación, cuya asignación y ejercicio dependerán de los procesos presupuestarios correspondientes.
Con estos elementos, el Gobierno de Ricardo Gallardo busca mantener una programación responsable del gasto y asegurar que los recursos disponibles permitan responder a las necesidades de las cuatro regiones. La meta para el cierre del año es cumplir los compromisos financieros y preparar un ejercicio presupuestal que dé continuidad a las acciones de infraestructura, seguridad, educación, salud y bienestar social.