La más reciente evaluación de la encuestadora Rubrum ubicó al alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, entre los presidentes municipales mejor calificados del país, al otorgarle una puntuación de 7.1 sobre 10 y colocarlo en la tercera posición entre las 31 capitales estatales. No obstante, el resultado ha generado cuestionamientos debido al contraste entre la percepción reflejada en el estudio y las problemáticas que ciudadanos denuncian diariamente en distintos sectores de la ciudad.
Aunque el ejercicio destaca rubros como servicios públicos, cercanía con la población y seguridad, habitantes de diversas colonias sostienen que la realidad dista del reconocimiento obtenido. Las quejas relacionadas con basura acumulada, maleza en espacios públicos y deficiencias en la recolección de residuos continúan siendo frecuentes, incluso en zonas emblemáticas como el Centro Histórico.
La supuesta proximidad del alcalde con la ciudadanía también ha sido puesta en duda por vecinos que aseguran que reportes sobre baches, falta de agua y otras necesidades permanecen sin seguimiento durante semanas o incluso meses. A ello se suman reclamos por hechos delictivos registrados en áreas comerciales y habitacionales, donde persiste la percepción de que la respuesta policial suele llegar después de consumados los incidentes.
En medio de versiones que ubican a Galindo como un posible perfil cercano a Morena rumbo a futuros procesos electorales, el debate sobre su gestión vuelve a centrarse en la diferencia entre los indicadores favorables y la experiencia cotidiana de quienes habitan la capital. Para muchos ciudadanos, la evaluación más importante continúa siendo la que se vive todos los días en las calles.